Errores al cuidar la barba y qué hacer en su lugar

Errores al cuidar la barba y qué hacer en su lugar

¿Dañan a la barba el jabón de cuerpo y el agua caliente?

Los cinco errores que conviene dejar primero son lavar la barba con jabón de cuerpo o con agua caliente, olvidar la piel de debajo, recortarla mojada, subir demasiado la línea del cuello y echarle demasiado aceite. Empieza por la ducha. La Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda a los hombres con barba lavarse la cara y la barba cada día con un limpiador suave en lugar de jabón, porque el limpiador quita la suciedad sin resecar la piel, y la sequedad bajo la barba es la queja más habitual. Aclara con agua tibia: según la Cleveland Clinic, el agua caliente reseca y frotar o restregar quita a la piel su capa superior de humedad. Sécate con una toalla limpia, a toquecitos, y deja la piel algo húmeda. El segundo error viene justo después. Según la AAD, sin crema hidratante la piel de debajo de la barba se reseca, se descama y pica, y tener la piel grasa o con tendencia al acné no es motivo para saltarse el paso, porque hidratar ablanda la piel y el pelo. Aplícala nada más lavar, sobre la piel y por toda la barba. La Cleveland Clinic da el mismo plazo para la cara: dentro de los cinco minutos siguientes al lavado. El último error de este grupo es un gesto. El dermatólogo de la AAD, Anthony Rossi, pide dejar de tocarse y acariciarse la barba, porque las manos llevan suciedad y gérmenes a la piel de debajo.

Recorta la barba seca y no subas la línea del cuello

Recortar es lo que más estropea a la vista. El tercer error es cortar la barba mojada. Gillette explica que las recortadoras están hechas para pelo seco: el mojado se coge de forma irregular, hay que pasar varias veces por el mismo sitio, algo que la piel no soporta bien, y las longitudes salen desiguales. Lávala si quieres, pero antes de sacar la máquina sécala con una toalla, con el secador o al aire. El cuarto error son las líneas. Wahl dice que una línea del cuello demasiado alta da un efecto de correa bajo la barbilla, y Braun avisa de una línea angulosa y poco natural. Braun y Wahl la sitúan dos dedos por encima de la nuez, mientras que Philips usa un dedo justo encima, así que en caso de duda elige la marca más baja. Wahl añade que siempre se puede cortar más después. Si la línea ya quedó alta, Braun aconseja dejar crecer el pelo unos días antes de volver a recortar. La línea de la mejilla tiene su propia trampa: Philips señala que cuanto más baja va, más largo parece el rostro, y recomienda dejar la línea natural si ya se ve limpia. El arreglo de barba en 044 Barbershop, en Kyiv, es modelado más un afeitado en seco o con toalla caliente, y abarca el trazado de las dos líneas.

Echa poco aceite y añade solo si hace falta

El quinto error es el exceso de aceite. La AAD indica usar el aceite o el acondicionador de barba con moderación, porque de más queda grasiento, y siempre se puede añadir. Empieza con poco, repártelo por la barba hasta la piel y añade solo si sigue seca al tacto. La AAD también ajusta el producto a la piel: aceite para piel normal o seca, acondicionador para piel con tendencia al acné y una crema hidratante sin perfume y no comedogénica para piel sensible, así que el aceite no sirve para todas las caras. La AAD añade que la suciedad, el sebo y las células muertas se acumulan cada día en la piel y, si no se lavan, obstruyen los poros e irritan la piel, así que el aceite va sobre una barba limpia. Wahl también pone el aceite o el bálsamo como el paso posterior a recortar la línea del cuello, para que la piel siga hidratada y sin picor. Aplícalo nada más lavar, con la piel aún algo húmeda, y extiéndelo con un peine de barba, como sugiere la AAD. Si a mediodía la barba ya brilla de grasa, lo más probable es que llevara demasiado, así que la próxima vez usa menos. Pasa por un arreglo de barba: el barbero puede trazar la línea del cuello y la de la mejilla sobre tu mandíbula, y en casa tendrás una guía cuando cojas la máquina.