Cuidar una barba corta: pocos milímetros bien llevados

Cuidar una barba corta: pocos milímetros bien llevados

¿Qué guía mantiene pareja una barba corta y cada cuánto?

Elige una sola guía para la máquina, pásala por toda la barba y repite cada dos o tres días. Es el método de Wahl: para una barba de pocos días empieza con la guía de 1/8 de pulgada (unos 3 mm) y sube a 3/16 o 1/4 de pulgada (unos 5 a 6 mm) si quieres más cuerpo. El resto es trabajo tranquilo: pasadas lentas con la misma guía para que el largo sea igual de la mejilla a la barbilla, y a contrapelo donde el pelo crece en direcciones raras, porque a contrapelo se corta más pelo. Una barba corta perdona peor los descuidos largos que una barba larga, porque con unos milímetros de crecimiento en el cuello y sobre las mejillas ya parece dejada. En el sillón se ve a diario. Rara vez es el largo lo que hace que una barba corta parezca abandonada: son los pelos sueltos en la garganta y una mejilla que ha subido más por un lado que por el otro. Quien repasa el centro de la barba y nunca los bordes queda desaliñado aunque el largo sea bueno. Wahl recomienda a quien empieza una guía más alta: siempre se puede dar otra pasada para dejarla más corta. En una barba de uno o dos centímetros la rutina es la misma con una guía más larga, y conviene peinarla hacia arriba antes para que cada pelo muestre su largo real. Mantén la misma guía semana tras semana: si cada vez la subes un punto, una barba de 3 mm acaba siendo de 6 mm sin que nadie lo haya decidido.

El cuello y la línea de las mejillas sostienen la forma

La forma la sostienen las líneas, que se marcan una vez y luego se mantienen. Los días de repaso quita solo el pelo nuevo que haya salido por fuera de la línea del cuello y de las mejillas, y no la subas. Una línea de cuello que sube un milímetro en cada pasada acaba bajo la mandíbula, y la barba parece más corta de lo que es. Philips aconseja conservar la línea natural de la mejilla si ya se ve limpia, y en una barba corta es buena idea: una línea artificial muy marcada destaca más que en una barba poblada. El cuello es lo que más hombres se saltan, así que es lo primero que delata el descuido. El pelo corto no esconde errores: con pocos milímetros no hay nada que tape una línea torcida, y los dos lados se comparan fácilmente con una foto de frente hecha con el móvil. Wahl señala que en una simple barba de días el cuello se puede dejar sin mantener, así que en la barba más corta pesa más la línea de las mejillas. Mira las dos líneas con luz de día y a un paso del espejo. El arreglo de barba en 044 Barbershop, en Kyiv, incluye el modelado y un afeitado en seco o con toalla caliente, que deja limpia la piel por debajo de las líneas. Entre visitas, pasa la máquina sin guía solo por la franja bajo la línea y cuida las cuchillas: las instrucciones de una recortadora recargable de Wahl piden una o dos gotas de aceite en las cuchillas antes y después de cada uso, y mantenerlas limpias y sin restos.

Lava con suavidad, hidrata y no toques los pelos enquistados

Bajo una barba corta la piel queda expuesta al sol, al viento y a la máquina, y ahí empiezan casi todos los problemas. La Academia Americana de Dermatología recomienda lavar cada día la cara y la barba con un limpiador suave en lugar de jabón, secar a toques con una toalla limpia dejando la piel algo húmeda e hidratar. Mientras la barba es corta, propone una crema con SPF 30 o más. Sin hidratación, dice la academia, la piel bajo la barba puede resecarse, descamarse y picar, así que el picor de las primeras semanas suele ser sequedad. El otro problema del pelo corto son los pelos enquistados: la academia explica que los pelos cortos y rizados se doblan hacia dentro de la piel, y el NHS cita el pelo grueso o rizado como factor de riesgo. El NHS indica que dejar al menos 1 mm de pelo ayuda a reducirlos, así que en el cuello puedes pedir que no se afeite al ras. No los rasques, pellizques ni aprietes, porque puede acabar en infección. Si eres propenso, la academia sugiere un exfoliante suave una o dos veces por semana con crema justo después. Si afeitas el cuello, la academia aconseja hacerlo al final de la ducha o justo después, con el pelo más blando, en el sentido del crecimiento y sin apretar. Ve al médico si un grano duele mucho, está caliente o hinchado, o si tienes fiebre. Pásate por un arreglo de barba: el barbero ve tu mandíbula de lado y desde abajo y deja las dos líneas parejas, algo que el espejo del baño dificulta.