Rutina diaria de cuidado para hombres: qué hacer y en qué orden

Rutina diaria de cuidado para hombres: qué hacer y en qué orden

¿Cuánto debe durar la rutina diaria de cuidado personal?

La rutina diaria de un hombre son cinco pasos por la mañana y uno por la noche. Por la mañana: ducha, lavarse la cara, afeitarse si te afeitas, hidratante y, al final, protector solar. Por la noche: lavarte la cara otra vez. El pelo y la barba encajan en esos mismos pasos, y una vez fuera de la ducha todo lleva unos diez minutos. El orden importa más que los productos: el agua templada ablanda el pelo antes de que la cuchilla lo toque, y el protector solar va el último porque actúa en la superficie. La Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) aconseja lavarse la cara dos veces al día, por la mañana y por la noche, y otra vez después de sudar, con agua tibia, un limpiador aplicado con las yemas de los dedos y una toalla suave con la que secar a toquecitos. Un dermatólogo de Cleveland Clinic da la secuencia para la cara: limpiador, luego hidratante, luego protector solar. La AAD recomienda un SPF 30 o superior que cubra UVA y UVB y ponérselo antes de salir de casa, porque la piel tarda unos 15 minutos en absorberlo. Las nubes no cambian nada: según la AAD, estás expuesto a los rayos UV incluso en días nublados y en invierno. Si pasas el día fuera, reaplica cada dos horas. Qué limpiador y qué SPF van con tu piel es otra cuestión, y nuestro artículo sobre lo básico del cuidado de la piel la responde.

Primero el pelo, el afeitado tras la ducha, el aceite de barba al final

El pelo va primero, en la ducha, y solo tantas veces como lo pida el cuero cabelludo. Según la AAD, con el pelo liso y el cuero cabelludo graso puedes usar champú cada día, mientras que el pelo seco, rizado o grueso puede esperar, siempre que se lave al menos una vez cada dos o tres semanas. Aplica el champú en el cuero cabelludo y no en toda la longitud, y el acondicionador en las puntas si tu pelo es fino o liso. Aféitate justo después de la ducha: la AAD lo considera buen momento porque la piel está caliente y húmeda, y pide mojar antes piel y vello para ablandarlos. Luego espuma o gel de afeitar, pasadas en el sentido en que crece el pelo, aclarar la cuchilla tras cada pasada y cambiarla, o tirar la desechable, a los cinco o siete afeitados. Después, hidratante y protector solar, como antes. Con barba, los mismos pasos cubren la piel de debajo: la AAD dice que te laves la cara y la barba, te seques a toquecitos dejando la piel algo húmeda y apliques enseguida la hidratante sobre la piel y la barba. Mientras la barba sea solo una sombra, usa una hidratante con SPF 30 o superior. Cuando ya esté crecida, unas gotas de aceite de barba van al final, y la AAD aconseja poco, porque siempre puedes añadir más. Peina el pelo después y pasa el peine por la barba.

Lávate otra vez por la noche y deja las tareas semanales aparte

Por la noche la rutina se acorta. Lávate la cara con el mismo limpiador suave y agua tibia, y la barba con él, porque la AAD aconseja lavar cara y barba cada día. Añade hidratante si la piel se nota seca o con picor. Después del gimnasio o de un trayecto sudoroso, lávate en cuanto puedas: la AAD indica lavarse tras sudar. En el día más apurado vale una versión corta: lavar, hidratante, protector solar, unos dos minutos. Algunas tareas son de la semana, no del día. Una o dos veces por semana, repasa la línea de la nuca y los bordes de la barba, mira la cuchilla y quita el producto de peinado si el pelo se nota pesado. Quédate con estos seis pasos hasta que salgan solos y añade después un producto nuevo cada vez, para saber cuál ha hecho qué. En 044 Barbershop, en Kyiv, puedes reservar corte y barba juntos, y vendemos algunos productos cosméticos, así que pregunta qué aceite le va a tu barba. Ven a por las dos cosas: el barbero ve tu nuca y los dos lados de la mandíbula, que el espejo del baño no enseña, y marca las líneas que tu rutina de la mañana solo tiene que mantener.