Dejarse barba: cómo superar los primeros meses con calvas

Las primeras calvas y la edad en que se pueblan las mejillas
Casi todas las barbas empiezan con calvas. El mentón y el labio superior se pueblan primero y las mejillas van semanas por detrás, porque los folículos de cada zona de la cara responden con distinta sensibilidad a las mismas hormonas. El pelo corto hace que las calvas parezcan peores de lo que son. Con unos milímetros, cada pelo queda de punta y solo cubre su propio sitio; con uno o dos centímetros, los pelos se tumban y tapan la piel desnuda que hay entre ellos. El vello facial crece alrededor de un centímetro al mes, así que juzga tu barba a las ocho semanas y no hagas caso al espejo a las dos. La edad también cuenta. Las mejillas siguen poblándose hasta cerca de los treinta, a veces más tarde, y muchos hombres que abandonaron la barba a los 22 consiguen una completa a los 28. La genética decide el resto. Las barbas de tu padre y tus abuelos dan una idea aproximada de la tuya, y una barba escasa no dice nada de tu nivel de testosterona. Afeitarse más a menudo no cambia nada. La cuchilla corta el pelo en la superficie y nunca llega al folículo; el pelo que vuelve a salir solo parece más grueso porque la punta cortada ha perdido su forma afilada natural. Los aceites y suplementos que se venden para el crecimiento tampoco crean folículos nuevos. El aceite suaviza el pelo y la piel de debajo, lo que ayuda con el picor, pero no da más densidad. El minoxidil tiene ensayos clínicos a su favor en la barba, pero es un fármaco con efectos secundarios, así que háblalo con un dermatólogo antes de empezar.
La fase del picor y el primer arreglo en la barbería al mes
La mayoría de los hombres se rinde en la segunda o tercera semana, y el culpable es el picor. Cada pelo recién afeitado termina en una punta cortada que pincha la piel al crecer, y la piel bajo el pelo nuevo se reseca, porque el sebo y las células muertas que antes retiraba la cuchilla ahora se quedan ahí. Lava la barba dos o tres veces por semana con un limpiador suave en lugar de jabón de pastilla, sécala con la toalla a toques, sin frotar, y masajea tres o cuatro gotas de aceite para barba sobre la piel. Hacia la cuarta semana las puntas se suavizan y el picor desaparece. Los granitos rojos en el cuello son pelos encarnados, frecuentes con el pelo rizado. Ponles un paño húmedo y caliente unos minutos cada noche y no los revientes. Durante ese primer mes, no toques el contorno con la recortadora. Los intentos caseros de dar forma a una barba joven acaban igual: la línea del cuello sube demasiado, la de las mejillas se recorta de más y las dos tardan semanas en volver a crecer. La única zona segura para limpiar es la parte baja del cuello, lejos de la mandíbula. Pide el primer arreglo de barba entre la cuarta y la sexta semana. El barbero marca la línea del cuello unos dos dedos por encima de la nuez y la lleva en curva bajo la mandíbula hacia los lóbulos de las orejas, respeta la línea natural de las mejillas o la baja un poco, y en una barba con calvas traza la línea donde el pelo se vuelve denso. Después iguala los pelos más largos y la barba gana una forma clara.
Formas que funcionan con calvas y cuándo dejar de esperar
Hacia el tercer mes, el patrón de crecimiento que ves es el que vas a tener durante años. Hazte una foto con la misma luz cada dos semanas, porque los cambios de un día a otro son demasiado pequeños para verlos en el espejo. Si una mejilla sigue vacía a las doce semanas, planifica la barba en torno a ella. Si el mentón y el bigote son densos y las mejillas escasas, te irá bien una perilla, una barba ancla o una barba corta con los lados a pocos milímetros y más largo en el mentón, que además alarga una cara redonda. Las calvas a lo largo de la mandíbula se disimulan bien con una barba de tres a cinco milímetros: todos los pelos quedan a la misma altura y los huecos se funden en un tono uniforme. Si las mejillas son escasas pero tienen largo suficiente, peina cada mañana el pelo más denso sobre los huecos con un cepillo de cerdas de jabalí; en un par de semanas el pelo mantiene esa dirección por sí solo. Si el bigote crece más rápido que las mejillas, recorta con tijeras pequeñas los pelos que tocan el labio hasta que el resto de la barba lo alcance. Evita la barba corta con una línea de mejilla alta y marcada, porque un borde nítido lleva la mirada a la zona escasa que hay detrás. Mientras la barba crece, pásate por la barbería cada tres o cuatro semanas, para que las líneas se muevan a medida que se rellena. ¿Sigues sin convencerte a los tres meses? Aféitala e inténtalo de nuevo dentro de uno o dos años. La cara sigue cambiando hasta los treinta y tantos, y el segundo intento suele salir mejor que el primero.