Por qué tu barba sale rojiza o cobriza aunque tengas pelo oscuro

¿Por qué mi barba es más roja que el pelo de la cabeza?
Los folículos de la barba fijan su propio color y no tienen por qué copiar a los de la cabeza. El tono del pelo depende de dos pigmentos: la eumelanina, negra o marrón, y la feomelanina, rojiza y amarillenta. El pelo rojo es sobre todo feomelanina con algo de eumelanina, y el gen que reparte el equilibrio se llama MC1R. El pelo rojo se hereda casi siempre de forma recesiva, así que un hombre de pelo oscuro puede llevar una copia de una variante pelirroja sin ser pelirrojo. Un estudio con familias de pelirrojos encontró indicios de que una sola variante ya puede cambiar el color de la barba, y los dermatólogos señalan que un matiz rojizo es frecuente en la barba aunque el pelo de la cabeza sea casi marrón. Por eso los pelos cobrizos de una barba negra rara vez salen de la nada: solían estar desde el principio y se notan cuando la barba crece o cuando los pelos oscuros de alrededor se aclaran o encanecen. El color además cambia de un pelo a otro, y las mejillas, la barbilla y el bigote pueden tener mezclas distintas. Una barba que parece negra a tres milímetros puede mostrar cobre a tres centímetros, a la luz del día. Si el tono es el que siempre tuviste, es genética.
El sol, el tinte viejo y las primeras canas cambian el tono
Un color que cambia con el tiempo tiene otras causas. La luz del sol decolora el pigmento del pelo: lo absorbe para proteger la proteína del cabello y se degrada en el proceso. En laboratorio, la radiación UVA degrada tanto el pigmento oscuro como el rojo, y que la parte más antigua de un pelo acumula más de ese daño que la reciente. En la barba lo más antiguo es la punta, así que tras un verano fuera muchos hombres notan las puntas más claras y cálidas que la raíz. El tinte funciona aparte. Un tinte oscuro casero se desvanece de forma desigual, y los coloristas explican que las moléculas azules, más pequeñas, se lavan primero y dejan los tonos cálidos, por eso una barba teñida de negro suele volverse rojiza en pocas semanas. El pelo puede oscurecerse con los años y casi todo el mundo acaba con canas cuando los folículos dejan de fabricar melanina. El momento depende en parte de la herencia, y los primeros pelos blancos en una barba castaño rojiza la hacen parecer más clara y amarillenta. En 044 Barbershop, en Kyiv, el barbero suele mirar la barba de lado y decirte qué pelos son canas y cuáles solo están quemados por el sol, porque cada caso pide una decisión distinta. Una carencia prolongada de proteínas, minerales o vitaminas puede alterar el pigmento, aunque una revisión dermatológica admite que faltan datos exactos. Si el color cambia junto con pérdida de peso, cansancio o caída del pelo, acude al médico antes de comprar suplementos.
Recorta las puntas descoloridas y protege la piel del sol
Un tono cobrizo no hace daño, así que no hay nada que arreglar. Si no te gusta, solo se cambia con tinte, y los coloristas usan tonos cenizas contra los cálidos porque neutralizan el rojo. Lo más sencillo es dejar el color y recortar: las puntas descoloridas son lo más claro de la barba, y un centímetro menos de largo devuelve un tono más cercano al natural. Una barba más corta, además, muestra menos diferencias entre pelos. La piel merece aparte. La feomelanina no protege frente a la radiación ultravioleta, y quienes producen sobre todo feomelanina suelen tener la piel clara y se broncean mal. Si tienes ese pigmento rojo, ponte protector solar en mejillas y cuello donde la barba no cubra la piel, y usa gorra en verano para que las puntas se aclaren más despacio. Para ver qué pasa de verdad con tu color, hazte una foto de la barba desde el mismo lado, con luz de día, una vez al mes. Pedir que te quiten pelos sueltos rojizos tiene poco sentido, porque forman parte de la barba. El barbero iguala el largo, ya que los pelos de la misma longitud se leen como un solo color. Si decides teñir, prueba el tono en unos pocos pelos bajo la barbilla y cuenta con repetirlo, porque el color vuelve a desvanecerse. Pásate por un arreglo de barba y el barbero repasará contigo en el espejo los tonos de mejillas y barbilla para dejar un largo en el que se mezclen.