Patillas: formas, largos y cómo mantener los dos lados iguales

Patillas: formas, largos y cómo mantener los dos lados iguales

Cortas, medias o largas: largo, forma y tipo de cara

Los barberos miden las patillas tomando la oreja como referencia. Las cortas terminan en la parte de arriba de la oreja o un poco por debajo, las medias llegan a la altura del orificio del oído y las largas bajan hasta el lóbulo o más. Después eliges la forma. Un borde inferior recto, cortado en horizontal, queda nítido y clásico. Una patilla degradada se acorta hacia abajo y se funde con la piel, así que encaja con los degradados y los cortes a máquina. Un borde en diagonal baja hacia la mandíbula y aporta un aire de los años setenta. El pelo denso en las sienes da patillas anchas y pobladas, y el barbero puede recortarlas desde el borde delantero para que no invadan el pómulo. La forma de la cara también ayuda a decidir. En una cara redonda o cuadrada, las patillas medias o largas llevan la mirada hacia abajo y alargan el rostro. A una cara larga y estrecha le quedan mejor las cortas, porque las largas la estiran todavía más. Si el pelo delante de las orejas es escaso, mejor llevarlas cortas, porque una patilla larga con huecos parece a medio hacer. El corte de pelo también pone límites. Un corte a tijera con los lados más largos mantiene las patillas naturales con toda su densidad, y un degradado a piel las deja en sombra o las difumina por completo. Si no te decides, empieza por las medias: el barbero acorta una patilla en un minuto, y la franja rapada bajo la línea anterior tarda semanas en alcanzar el largo del resto. Por eso, di qué largo quieres al principio del corte, antes de que el barbero empiece con la máquina en los lados.

Recortarlas en casa sin que un lado quede más corto

En casa, lo que más se estropea son las patillas: miras un lado con la cabeza girada, luego el otro, y comparas dos ángulos distintos. Ponte de frente al espejo, mantén la cabeza recta y juzga los dos lados desde delante. Quítate las gafas, porque las varillas tapan justo la zona que recortas. La oreja sirve para elegir el largo, pero mucha gente tiene las orejas a alturas un poco distintas, así que unas patillas medidas desde cada oreja pueden salir desiguales. Nivélalas con los ojos o los pómulos: apoya un dedo índice en horizontal bajo cada patilla y comprueba en el espejo que los dos dedos quedan a la misma altura. Peina el pelo hacia abajo y recorta el largo con la misma boquilla en los dos lados. Para el borde inferior, quita la boquilla, sujeta la recortadora en horizontal a la altura elegida, apoya el filo de la cuchilla en la piel para marcar la línea y luego limpia el vello que queda por debajo. Trabaja con el pelo seco, porque el pelo mojado queda más plano y parece más largo. Quita un milímetro cada vez y cambia de lado después de cada pasada. Si un lado queda más alto, sube el otro una sola vez y para ahí: si persigues la diferencia de un lado a otro, en cinco minutos las dos patillas suben un centímetro. Repasa los pelos sueltos de la parte trasera de cada patilla que crecen hacia la oreja. Si después de eso los lados siguen sin coincidir, deja los dos como están y el barbero los igualará en la próxima visita.

Patillas con barba, patillas largas y sienes con canas

Con barba, las patillas unen el corte de pelo con la barba. Si llevas los lados a seis milímetros y la barba a doce, el barbero gradúa las patillas de un largo al otro para que no se vea un escalón delante de la oreja. Es un buen motivo para reservar el corte y el arreglo de barba juntos: el mismo barbero fija los dos largos y la transición entre ellos. Las patillas largas piden paciencia. No toques el largo durante unos dos meses y mantén limpios solo los bordes: la línea de la mejilla y los pelos sueltos bajo la oreja. Las patillas que se ensanchan a lo largo de la mandíbula hacia las comisuras de la boca necesitan además la barbilla afeitada cada uno o dos días, o acaban convertidas en una barba completa descuidada. El estilo que dio a las patillas su nombre en inglés las une con el bigote sobre una barbilla afeitada. Lo llevaba el general Ambrose Burnside, uno de los mandos de la guerra de Secesión estadounidense; su apellido dio primero la palabra burnsides, y después las dos mitades se invirtieron hasta formar sideburns. Las canas suelen aparecer primero en las sienes y las patillas. Si esas primeras canas te molestan, podemos fundirlas con el pelo más oscuro que las rodea con nuestro camuflaje de canas, y unas patillas más cortas dejan menos canas a la vista. Entre visitas, repasa tú mismo el borde inferior y los pelos sueltos, y deja la transición hacia la barba al barbero.