Perilla, barba Van Dyke y barba ancla: en qué se diferencian

¿De dónde vienen estos nombres y qué cuenta su historia?
Casi todas las barbas que dejan las mejillas afeitadas tienen uno de tres nombres: perilla, Van Dyke o ancla. La perilla es pelo en el mentón; la Van Dyke le suma un bigote que no llega a unirse con ella; la ancla alarga el mentón en una franja estrecha por la mandíbula y también lleva bigote. La Wikipedia en inglés cuenta que hasta finales del siglo XX la palabra goatee, la perilla inglesa, nombraba solo el mechón del mentón, como el de un macho cabrío, y que desde los noventa sirve para cualquier barba con mentón y sin mejillas. La Van Dyke debe su nombre a Anton van Dyck, pintor flamenco del siglo XVII, que la llevaba y la pintó en muchos de sus retratados, entre ellos Carlos I de Inglaterra; por eso a veces se la llamó Charlie. Triunfó en Europa en el siglo XVII, desapareció de Gran Bretaña con la Restauración y volvió en el XIX. En Ucrania la perilla en punta se llama espanyolka, y el diccionario académico del ucraniano la define solo como una barbita corta en punta, sin decir nada del bigote. La ancla es un nombre reciente: Wahl la describe como una perilla en punta, una mosca bajo el labio y un bigote chevron que juntos recuerdan el ancla de un barco. En la calle la espanyolka a menudo se acorta a ispanka, 'la española', y una cadena ucraniana de barberías usa ese nombre para la perilla sin bigote.
Con bigote o sin él, y a qué mentón le va la punta
El bigote es lo que separa los nombres, y por eso se buscan todos con bigote y sin él. En sentido estricto, la perilla no lleva bigote. Si el bigote baja por las comisuras y se une al mentón, sale un anillo que la barbería canadiense Markcutit clasifica como circle beard, barba circular, aunque reconoce que casi todo el mundo lo sigue llamando perilla. La Van Dyke siempre lleva bigote y siempre deja una franja de piel afeitada entre él y el mentón en cada comisura; si se tocan, ya es el anillo. Las descripciones de la ancla de Wahl y The Beard Club también incluyen bigote, así que una ancla sin él se queda en una perilla con una franja por la mandíbula. Según la guía de Markcutit, la Van Dyke en punta alarga una cara redonda y, con algo de largo en la punta, da volumen a un mentón poco marcado. En una cara alargada esa misma punta la estira más, y allí queda mejor una perilla corta y redondeada. También cuenta cómo te crece: el anillo necesita pelo en las comisuras, y la Van Dyke afeita justo esa zona, así que encaja si tu bigote nunca llega a unirse con el mentón. Antes de dar forma a una ancla, Wahl recomienda dejar crecer la barba de seis a ocho semanas, porque la franja y la punta necesitan largo para recortar.
Afeita las mejillas cada pocos días y cuida el centro
Mantener una barba de mentón en casa consiste sobre todo en afeitar alrededor. Markcutit propone afeitar mejillas y cuello cada dos o tres días y recortar el bigote sobre el labio una vez por semana, algo que encaja con el consejo del NHS de no afeitarse a diario si puedes evitarlo. La Academia Americana de Dermatología aconseja afeitar en la dirección del pelo y cambiar la cuchilla cada cinco a siete afeitados; el NHS añade que una cuchilla sin filo y un apurado excesivo favorecen los pelos encarnados, y que dejar al menos 1 mm ayuda, así que el cuello mejor con máquina. La punta es lo que se tuerce. Un lado lo recortas con la mano cerca y el otro cruzando la cara, así que marca a ojo el centro bajo el labio inferior, trabaja los dos lados desde ahí y revisa el resultado con la cámara del móvil desde abajo. Mantén las dos comisuras con el mismo hueco. Al barbero dile las partes además del nombre: bigote unido o separado, punta o curva, largo del mentón, hasta dónde llega la ancla por la mandíbula y dónde acaba el cuello. En 044 Barbershop, en Kyiv, el arreglo de barba incluye el modelado y un afeitado en seco o con toalla caliente, así que las mejillas quedan limpias en la misma visita. Ven con unas semanas de crecimiento en el mentón y el barbero centrará la punta y nivelará las dos comisuras, algo que el espejo de casa no te enseña a la vez.