¿Cuándo volvieron las barberías? La historia desde 1950

De 287.655 barberías en EE. UU. a 55.893 en cincuenta años
Las barberías empezaron a volver hacia 2006, tras unos cincuenta años de retroceso. El censo comercial de Estados Unidos contó 287.655 barberías en 1950 y 55.893 en 2000, una pérdida de más del 80 %. Al comienzo de esa caída, la barbería era un clásico de las calles principales de Estados Unidos, donde los hombres comentaban las noticias y jugaban a juegos de mesa. Las bajas llegaron por escalones: la maquinilla de seguridad en casa desde 1903, el pelo largo en los años sesenta y después la peluquería unisex. Un local fecha bien el giro: en 2006 Sam Buffa abrió Fellow Barber en el centro de Nueva York, con lista de espera para quien entraba sin cita, para cubrir el hueco entre las barberías baratas de pocos cortes y los salones caros. En Reino Unido abrieron más de 150 barberías nuevas en 2012, un 6,24 % más según la Local Data Company, y solo las tiendas benéficas sumaron más. En octubre de 2023 la misma empresa contaba 19.404 barberías independientes en Reino Unido, con más de 2.300 aperturas en el año.
La maquinilla de seguridad, el pelo largo y la peluquería unisex
El afeitado fue lo primero en irse. La primera venta de King Camp Gillette, en 1903, fue de 51 maquinillas y 168 hojas; a finales de 1904 su empresa había fabricado 90.000 maquinillas y 12,4 millones de hojas, y en 1917 entregó un juego de afeitado de campaña a cada soldado estadounidense. Un barbero de Nueva York calculó que el afeitado aportaba cerca de la mitad de los ingresos de un local hacia 1898 y solo un 10 % en 1939. Los barberos sí recibieron una herramienta nueva: Leo Wahl solicitó las patentes de su máquina eléctrica en octubre de 1919 y a finales de 1920 ya había vendido miles a barberos de todo el país. Después cambió el pelo. Un barbero entrevistado por Studs Terkel para su libro Working (1974) contó que antes los hombres venían cada dos semanas, que ahora esperaban un mes o dos y que todo era por el pelo largo. Según el censo, recogió el Saturday Evening Post, el número de barberías cayó cerca de un 25 % durante los años de la guerra de Vietnam. En 2011 la BBC recordó la moda de las peluquerías unisex de los sesenta y setenta y añadió que, para algunos, los hombres se sienten más cómodos en un local abiertamente masculino.
Barbas, afeitado con toalla caliente y visitas regulares
En 2013 el Guardian atribuyó el auge británico a los cortes de lados cortos y parte superior peinada, que piden visitas regulares para mantener la forma, y a la demanda creciente de afeitado con toalla caliente. También pesó el dinero: al cerrar otras tiendas, los barberos conseguían locales pequeños con alquiler bajo o nulo tras la crisis financiera, y los hombres buscaban algo más barato que una peluquería unisex. El afeitado que se llevó la maquinilla volvió como servicio. La barba volvió como trabajo: en 2023 Millie Kendall, del British Beauty Council, dijo a The Times que las barbas, la barba de pocos días cuidada y los bigotes también tiraban de la demanda. Ese año el Guardian añadió que, según las estadísticas, los británicos se cortan el pelo más o menos cada cuatro semanas. En 044 Barbershop, en Kyiv, un solo sillón sirve para un corte, un arreglo de barba y un afeitado con toalla caliente, y se puede entrar sin cita o reservar online. Si tu corte lleva los lados cortos, planea la próxima visita con tiempo, porque esa forma pierde el dibujo y pide visitas regulares. Ven a vernos para un corte con afeitado de toalla caliente y comprobarás qué partes del oficio antiguo han vuelto.